séances de sommeil hypnotique

Súplica

 

*

 

Súplica
 


¡Oh, sal de los espejos,
reverdece en las sábanas de lino,
atraviesa los tabiques y los muros,
aparécete de pronto en las más ciegas estancias
o el balcón más desolado!
 
Me faltas en las bancas,
en el plexo, en la penumbra.
Por ti la noche arrolla el horizonte en los cipreses
y devanan las alondras la madeja del olvido.
 
Te he perdido. Ni bebiéndome
todo el cielo podré recuperarte
ni habrá talismán ni filtro ni hierba calcinada
que vuelve a hacer rayar el oro salvaje de tus hombros
contra el azul exhausto de las puertas de antaño.
 
¡Oh, desmantela la distancia,
detén las nubes, fulmina las semanas,
paraliza las mandíbulas del jaguar desmesurado!
 
¡Ven! ¡Oh, ven!
Como el oro entre el limo de los ríos,
como el vino en las naranjas de la aurora,
como el bálsamo del sol en los pámpanos de enero.
 
 
 
[Francisco Bendezú, Cantos]
 
 
 
*
 
 
 
 

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